martes, 30 de junio de 2009

All In!!!


Bueno, pues esta es mi última entrada en unos días, porque a partir de mañana día 1 de Julio estoy en Valladolid realizando el Curso de Entrenador de Nivel II. Me llevo el portátil, pero no se si voy a tener tiempo de postear algo en condiciones. De todas formas, para que no me echeis mucho de menos, hoy os voy a hablar del juego de naipes más bello que he descubierto en los últimos tiempos: el Poker Texas Hold'em.

Seguramente, todo el mundo sabe cómo se juega. Se reparten dos cartas a cada jugador y se colocan 5 cartas en el centro de la mesa, descubiertas, llamadas "cartas comunitarias", que valen para todos los jugadores. La combinación de las 5 mejores cartas es la que vale. Nombres tan ilustres como Boris Becker han caído en sus redes, aunque sin mucho éxito, todo hay que decirlo.

Phil Ivey, Daniel Negreanu, Joe Hachem, Glenn Chorny, Tim Vance, Patrick Antonious, Crhis Moneymaker o mi preferido, Antonio "El Mago" Sfandiari son algunos de los genios de este juego. Podeis ver algo de todos ellos en Youtube o bien en los programas que retransmite la TDT y que tan bien narra nuestro campeón español, Juan Manuel Pastor, que por cierto es salmantino.

Yo, por mi parte, seguiré jugando online mis "freerolls", torneos de poker gratuitos, y seguiré sin perderme las mejores jugadas del European Poker Tour, que dentro de poco comenzará su nueva temporada.

Un saludo a todos.

viernes, 26 de junio de 2009

Michael Jackson: El Emperador del Pop


Señoras y caballeros, hoy no es un buen día. Ayer, escuchando el final de "Hora 25", esperando a que empezara mi querido "Larguero" de los jueves, me enteré de la muerte de Michael Jackson. El indiscutible Rey del Pop fallecía a causa de un paro cardíaco, probablemente provocado por un exceso de ingesta de medicamentos.

En esta noticia, tenemos dos claras vertientes; por un lado, está el Michael Jackson cantante, genio de la música, espectacular bailarín, mito desde esta noche. Por otro lado, sin embargo, está la vertiente que más repugnancia me causa; sus escándalos, las acusaciones de pederastia, su ruina económica, su extraño carácter hasta el final.

Personalmente, voy a ser egoísta y me voy a quedar con el Jackson mito. Tengo grandes recuerdos de él, de todas las canciones que he escuchado suyas. Me encanta "Man in the mirror", "Billie Jean" me parece una obra maestra, pero la canción que sin duda alguna tiene un hueco en mi defectuoso corazón es "Heal the World".

"PIENSO EN LAS GENERACIONES, Y YO DIGO QUE TENEMOS QUE HACER UN SITIO PARA NUESTROS HIJOS, Y LOS HIJOS DE NUESTROS HIJOS, PARA QUE... ELLOS... ELLOS SABEN QUE ES UN MUNDO MEJOR PARA ELLOS. Y YO CREO QUE SI PUEDEN HACER QUE SEA UN SITIO MEJOR..."

Esa es la traducción literal del niño que prologa la canción. Es, probablemente, uno de los vídeos más maravillosos que he tenido la oportunidad de ver. No por la gran factura técnica, ni por los efectos especiales. Sólo por las imágenes. Y luego está la canción en sí misma. Frases tan simples como " Cura el mundo, hazlo un sitio mejor, por tí y por mí y por toda la raza humana", plagan el vídeo. No se puede decir más con menos, hay que ser honestos. El último minuto y medio del clip, cuando empiezan a aparecer los niños con las velas, es para enmarcar. Qué decir de las demás canciones. Magia, esa es la palabra adecuada.

Por eso me embarga una tristeza enorme saber que Michael Jackson ya no vive entre nosotros. Aunque, si he de ser sincero, hace tiempo que lo pensaba. Aún así, quedará su legado musical, su "Moonlight", aquel baile hacia atrás que tan bien realizaba, sus espectaculares conciertos. Su magia, sobre todo su magia. Michael Jackson, el "Rey del Pop", no necesitaba morir para convertirse en mito. Michael Jackson ya era un mito.

Junto con Elvis Presley y John Lennon, los iconos más grandes de la Historia de la Música del Siglo XX. Nada de Hendricks, Joplin, Morrison o Marley. A ellos la muerte les sirvió como autopista para la gloria eterna. Jackson era eterno incluso mucho antes de morir.

Descansa en paz, "Jacko", allá donde estés, sea en el cielo cristiano, el de Peter Pan o el más absoluto de los Infiernos.

Ha muerto un mito.


jueves, 25 de junio de 2009

Episodio 3: Aquel reencuentro con Corto y Arolas









Cabaret de la Parda Flores, Buenos Aires, Argentina. Año 1920, 26 de Septiembre. Eduardo Arolas llega vestido impecablemente de blanco. Le acompaña un joven, más o menos desaliñado, alto, guapo, con unas tupidas patillas negras y un aro en la oreja izquierda. Un aro de oro, pensé. El "partenaire" se cala su gorra, que parece de la Marina Inglesa, aunque desde mi posición y mis dos botellas de vino bebidas me es imposible distiguir bien. Arolas, "El Tigre del Bandoneón", cruza el vasto salón camino de bastidores, donde comenzará su ritual. El otro hombre, por el contrario, busca acomodo entre el público. Al no ver ninguna mesa libre, observo como se acerca pausadamente. Entonces le reconozco. Ese hombre es para mí un héroe, pero el, lógicamente no lo sabe.

- Buenas noches caballero. ¿Le importa que me siente?. No hay ni una sola mesa libre- comenta educadamente.
- Por supuesto... tome asiento, por favor- le respondo dubitativo.
- Es usted muy amable. Mi nombre es Corto Maltés, encantado de conocerle.
- Igualmente, señor Maltés. Mi nombre es... John Mitchell.

Si alguna vez entrais como empleados en "La Empresa", sabed que la primera norma que os imponen es que nunca debeis dar datos reales sobre vuestra identidad. Por supuesto que yo no me llamaba John Mitchell, y mentir a Corto Maltés me dolió más en aquel momento que no decirle la verdad a mi propia madre.

Escuchamos al gran Eduardo Arolas cantar sus preciosos tangos, bebimos vino hasta hartarnos, hablamos del mundo que nos rodeaba. Era un lujo hablar con él, más de lo que me había imaginado. Tenía tantas preguntas que hacerle, pero ¡no podía!. Me hubiera gustado preguntarte por Rasputín, por "El Monje", por BocaDorada, por Shangai Lil, por Venexiana Stevenson, por La "Sura del Maltés" que se inventó para consolar a "El Oxford". Por Cush, también, está claro. Y por Pandora. Qué ganas tenía de preguntarle por Pandora.

Eduardo se une a la animada tertulia. La dueña del local, por tener al gran Arolas en la mesa, es capaz de invitarnos a pasar una noche con su hija. Corto cuenta y no para anécdotas de su vida. Está borracho, pero el brillo en sus ojos no es culpa del alcohol. Es fruto de la nostalgia.

Nos despedimos ya de día. Yo, para que negarlo, seguía borracho. Sin embargo, el que peor estaba era Arolas, que vomitaba detrás de unos contenedores de basura. Con la certeza que me daba el venir de donde venía, sabía que el alcohol le iba a pasar factura.

- Oye, John, ¿puedo hacerte una pregunta?- inquirió Corto.
- Por supuesto, amigo-
- ¿ Qué es exactamente lo que has venido a hacer aquí, a Buenos Aires?

Sinceramente, no sabía que responderle. Había venido de incógnito a visitar a Eduardo Arolas. En la oficina me hubieran matado al enterarse. Sin embargo, sabía que responderle. O, por lo menos, sabía cómo.

- ¿Por qué dejaste escapar a Pandora, Corto Maltés?

....

3 semanas después, eschuchando a Rainbow en internet, me juré a mi mismo no volver a retroceder nunca más. Llamé a mi jefe, le presenté mi dimisión y me puse a leer, y no se cuántas veces lo había hecho ya, " La Balada del mar salado", un cómic de Hugo Pratt protagonizado por un tal Corto Maltés, marino.

jueves, 18 de junio de 2009

ACB vs. NBA: La eterna duda


Estos días ha finalizado la Liga ACB 2008-2009. La final la han disputado a mi modo de entender las dos mejores plantillas de toda la competición; el Barcelona y el Tau Vitoria. Os propongo un análisis muy básico de los dos conjuntos, empezando por los Baskonistas.

Tiene mérito lo de este equipo, y sobre todo lo de su presidente, Josean Querejeta. Hasta hace no mucho no tenían argumentos económicos para hacer frente a los todopoderosos Barcelona o Real Madrid, pero cumplían sobradamente con fichajes prácticamente "desconocidos" que daban un rendimiento impresionante. Gente como Joe Arlauckas, Velimir Perasovic, Bobby Martin o Marcelo Nicola convivián con jugadores españoles de clase media, como Pablo Laso, Jordi Millera, Santi Abad o uno de mis favoritos, Ramón "Robot" Rivas. Sin embargo, Josean Querejeta empezó a buscar "gangas" en mercados poco conocidos, como por ejemplo el argentino o el brasileño, de donde han salido jugadores tan carismáticos como Luis Scola, Andrés Nocioni, Pablo Prigioni o Tiago Splitter. Eso, unido a la consistencia que le dan siempre sus jugadores seleccionables (Sergi vidal, Fernando San Emeterio) y sus jugadores americanos (Pete Mickeal o Will McDonald) le dan un empaque al equipo muy importante. Sin embargo, quizá la clave de este club es que casi siempre ha acertado con los técnicos que ha contratado. Manel Comas, Neven Spahija (un entrenador infravalorado a mi gusto, ya que me parece impresionante), "Boza" Maljkovic, Velimir Perasovic, Sergio Scariolo o el que más ha durado, aunque haya sido en dos etapas; Dusko Ivanovic. Si os fijais, salvando quizá el caso de Scariolo, todos los entrenadores presentan el mismo corte; entrenadores de la escuela Yugoslava , y en el caso del "Sheriff" Comas y del italiano de Brescia, entrenadores con personalidad y experiencia, ya sea como jugador o como entrenador.

Resultado, unos años donde el absoluto favorito en la ACB era el Tau de Vitoria. Ha entrado varios años seguidos en la "Final Four", y yo creo que muchas veces no le damos el mérito que tiene en realidad. Es, utilizando un símil futbolístico, si como el Villarreal se clasificara 4 años seguidos para la final de la Liga de Campeones. Y eso, hoy por hoy, no le cabe en la cabeza a ninguno.

Por otro lado, el Regal Barcelona, con la mejor plantilla de la liga de largo, y quizá su mejor equipo desde el doblete con Pesic ( aquel año con un tal Bodiroga, Jasikevicius, Fucka, Dueñas, Navarro...). Sin embargo, muchas veces no tenemos en cuenta que es más difícil llevar un grupo de estrellas que una banda de obreros. Ahí radica el mérito de Xavi Pascual, pese a que a principio de temporada me generara muchas dudas. Ha sido quizá la revolución de los grandes "segundos", como Pascual, Joan Plaza o el que más me gusta, Sito Alonso. A mi modo de entender, a Plaza le ha venido grande su traje. Debería dedicarse a trabajar más o a aconsejar a la dirección técnica que fiche mejor, en vez de protestar desde el primer minuto del partido. Sito Alonso, sin embargo, creo que no tenía más de donde sacar. Jugadores muy jóvenes, unido a las lesiones de Ricky Rubio han sido sus rémoras más importantes. Ahora, da gusto ver a gente como Pau Ribas, Bogdanovic, Pere y Joan Tomás o Josep Franch (una maravilla de jugador, si no lo habeis visto buscarlo en la red) jugar minutos importantes, no minutos de la basura o incluso nada, como hacen otros equipos importantes. Ese es el legado de Don Alejandro, pese a quien le pese.

Total, que han llegado a la final los que más se lo merecían en mi opinión. Ahora bien, ¿con qué nos quedamos, con la ACB o con la NBA? Es posible que pueda ofender a alguien, pero me quedo con la nuestra. Más trabajo técnico, más trabajo táctico, es decir, más baloncesto al fin y al cabo. Y para mí, una cosa muy importante: se puede ver baloncesto durante los 7 meses que dura la temporada regular, y por supuesto en los Playoffs. Sin embargo, en la NBA se juegan dos ligas diferentes; una, los 82 partidos de liga regular, auténticamente inenarrables. Otra, los Playoffs, donde de verdad se ve baloncesto. Por tanto, sumando todo, me quedo con la competición doméstica.

Por cierto, Pau Gasol al Europeo. Me da en la nariz que un italiano trajeado y engominado ha dejado de tener pesadillas.

Un saludo.

P.D.: ¿Qué me decís de la foto?

lunes, 15 de junio de 2009

El día que un español ganó el Anillo


Pues sí, señoras y caballeros, ese día ha llegado. Ha sido esta pasada madrugada y el hombre que ha realizado esta hazaña, cómo no, ha sido el gran Pau Gasol, probablemente el mejor jugador de baloncesto de la Historia de nuestro país. Tiene doble mérito ya que Pau ha jugado una media de minutos impresionante durante esta temporada en los Lakers, ha sido, después lógicamente de Kobe, el jugador más importante del equipo y ha tenido unas cifras que le han llevado por segunda vez en su vida al All-Star (obviando los años que fue como Rookie o Sophomore).

Durante las Finales, Pau ha dado un ejemplo de cómo debe ser un jugador en el campo; esforzado en defensa en una competición que deja mucho que desear en ese aspecto, su sentido del juego colectivo y probablemente su condición de conocedor del baloncesto europeo, más rico tácticamente que el americano, le ayudaron a realizar una excelente defensa sobre "Superman" Howard. Otro aspecto digno de resaltar es su carácter. Siempre afable y educado con todo el mundo, sólo se enfadó en la falta de Pietrus, cosa por otro lado completamente comprensible, ya que la falta es totalmente sancionable con algún partido de suspensión. Pero claro, "these are The Playoffs, men", y cosas tan absurdas como esa, como el cabezazo de Fisher a Scola o la gresca entre Kobe y Artest (un habitual de estos lugares escabrosos) no han sido sancionados por el bien del espectáculo. ¿Cómo van a jugar los Lakers un partido de playoff sin Bryant? Eso no cabe en la cabeza de David Stern, comisionado de la NBA. Esta liga es espectáculo, es publicidad. ¡Si hasta hay un tiempo muerto de televisión!

Por ello, por ese carácter educado de Gasol, me encanta la nueva generación de deportistas españoles; gente como Rafa Nadal, los futbolistas de la selección, los jugadores de baloncesto, hasta el mismo Fernando Alonso a veces... son gente humilde aunque lo hayan ganado todo. Son gente cercana, gente como tú o como yo, que sufre lesiones, que llora, que ríe o que tiene que ayudar a su madre a cargar con la compra. Y eso, para la gente más joven que empieza ahora a practicar cualquier deporte, es un ejemplo a seguir envidiable. Ahora los niños no quieren ser tenistas que rompan raquetas, futbolistas que escupan a sus rivales o pilotos de Formula 1 que se estrellen contra los demás a propósito. Es, aparte del deportivo, el mejor legado que les pueden dejar a los jovenes deportistas de este país. Ojalá salgan muchos más "Nadales" y "Gasoles", porque entonces querrá decir que los que intentamos formar personas antes que deportistas de élite habremos realizado bien nuestro trabajo.

Un saludo.

domingo, 14 de junio de 2009

Perdone el retraso, Maestro...

El otro yo

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el proposito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando.Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.




Mario Benedetti

sábado, 13 de junio de 2009

El intelectual francés y el deporte más bello del mundo


Hoy, leyendo la edición en papel de "El País" me entero de que a Laurent Fignon, doble campeón del Tour de Francia en 1983 y 1984, le han diagnosticado un cáncer de páncreas que ya ha metastatizado. Es por supuesto, una mala noticia. Fignon siempre fue uno de mis héroes ciclistas; su primer Tour lo ganó de manera casi insultante, si bien es cierto que Bernard Hinault, por aquel entonces tetracampeón, no participó ese año para ganar la Vuelta a España. Sin embargo, en 1984 ganó también, y ese año si que estaba "El Tejón". Por ello le doy más mérito a ese segundo Tour. Ciclista lleno de clase y elegancia, con sus gafas parecía todo menos un "pedalista", como dirían nuestros buenos amigos de Radio Caracol en Colombia. Sus lesiones y su propensión a la baja forma le impidieron ganar algún Tour más ( si no recuerdo mal se hizo con el Giro de 1989). Sin embargo, no era uno de mis corredores preferidos por su elegancia, por su clase o por sus lesiones. Lo era por 8 segundos. 8 miserables segundos que cambiaron la Historia del Tour de Francia para siempre. En aquella edición, en la que Delgado defendía título pero inexplicablemente se "perdió" por las calles de Luxemburgo en el prólogo, la ronda concluía con una contrarreloj por las calles de París. Eran 25 kilómetro, si la memoria no me falla. Laurent Fignon tenía una ventaja suficiente sobre el segundo clasificado, el norteamericano Greg Lemond, otro de los "mounstros" de este deporte. El día anterior todo el equipo, con Fignon a la cabeza, brindó con champán para celebrar lo que todo el mundo creía que era un hecho consumado; la tercera victoria en la " Grand Bouclé" para el francés intelectual, mértio hasta entonces conseguido únicamente por Maes, Anquetil, Bobet, Merckx e Hinault. Fignon iba a entrar, pues, en el Olimpo. Sin embargo, aquella mañana de Julio Greg Lemond se inventó el manillar de triatleta y acabó ganando el Tour por la diferencia más corta de toda su Historia: 8 segundos. Fignon no se lo podía creer, lloraba desconsoladamente sin que nadie pudiera enjugar sus lágrimas. 8 miserables segundos se le habían interpuesto en su carrera.

Después de aquello, el bueno de Laurent nunca fue el mismo en el Tour. Se marchó al Castorama, que por aquel entonces tenía una plantilla de primera fila, con gente como Luc Leblanc, Thierry Marie o Armand de las Cuevas, y después se marchó a un retiro dorado como gregario de lujo de Gianni Bugno en el Gatorade. Si no recuerdo mal, se retiró en 1993, y en mi opinión, esos 8 segundos le han perseguido siempre, por mucho que lo niegue. Por eso es uno de mis ciclistas preferidos. Como Chiapucci, eterno segundo de Lemond, Bugno o Indurain, como Ulrich, uno de los corredores con más clase que he visto jamás, eterno perseguidor de Lance Amstrong. Como Bugno, Rominguer o Pantani, siempre a la sombra del gigante navarro más famoso de la Historia. Como Luis Ocaña, siempre a rebufo del "Canibal" Merckx. Como muchos otros, aunque, sin duda ninguna, nadie como mi ciclista favorito, Raymond Poulidor; 3 veces segundo y 5 veces tercer clasificado del Tour. El bueno de "Pou-Pou". Su foto con Anquetil codo con codo en las cunetas del Puy de Dôme es una de las instántaneas más famosas de este deporte. Nunca llegó a ganar el Tour, pero sin embargo era el más querido de todos los corredores franceses, por encima de Bobet o el mismísmo Jacques Anquetil. Debe ser cierto eso de que la gente adora a los perdedores. Yo, por mi parte, le deseo todo lo bueno del mundo a Laurent Fignon, porque gracias a él y a alguna otra persona subida en una bicicleta, considero el ciclismo como el deporte más bello del mundo. Nada de fango, nada de pastillas, transfusiones o "Eufemianos". Sólo ciclismo, por favor. Y nada más que ciclismo.

Un saludo.

P.D. : En la imagen, Greg Lemond y Laurent Fignon, en los años dorados del ciclismo.

viernes, 12 de junio de 2009

Feito y el mejor trabajo del mundo


Ayer fue un mal día para mí. Falleció Ernesto López Feito y me enteré justo antes de salir de casa, escuchando a Javier Casal en "Hora 25". Reconozco que había estado ausente del mundo toda la mañana, por eso supe tarde de la noticia. Murió Feito, uno de los personajes del Larguero, y con él se fueron su lectura pausada de las portadas del día siguiente, sus escrutinios de quinielas y sus recaudaciones millonarias y sobre todo su inconfundible voz.

Soy un fan del Larguero. Lo soy de todo lo que tenga que ver con la radio, sea la emisora que sea, pero reconozco que la SER y sus programas deportivos están se sitúan en cabeza. Nombres como Paco González, Jose Ramón de la Morena, Manolo Lama, Tomas Guasch, Joseba Larrañaga y un largo etcétera copan mis tardes de resaca, de tiempo libre o mis insomnes noches. Conozco a todos y cada uno de los integrantes de la Redacción de Deportes de la Cadena SER, hasta los menos importantes.

Mi afición por el Larguero comienza una mañana de Reyes del año 2001. Los Magos de Oriente me trajeron un libro acompañado de, quién lo diría en los tiempos actuales, una cinta de cassete. "Diario 2000 del Larguero" comenzó como un pasatiempo de una tarde de Enero, pero terminó siendo devorado por el que escribe. En él, José Ramón de la Morena, Juan Antonio Alcalá y Manolo Lama comentaban los acontecimientos deportivos más relevantes del año 2000, a saber, final de Liga que acabó ganando el Deportivo, Eurocopa, JJ.OO, Tour de Francia, Vuelta a España, Mundial de Ciclismo. Cosas tan interesantes como por ejemplo, cómo se fraguó el fichaje de Luis Figo al Real Madrid, cuando Florentino Pérez consiguió ser presidente por primera vez, o las elecciones del Barça que ganó el inefable Joan Gaspart, copaban mis tardes de lectura. Por supuesto, no tardé ni dos días en terminarlo. No eran crónicas deportivas al uso, eran opiniones personales, intrahistoria periodística, carreras para conseguir la noticia antes que nadie. Periodismo en estado puro. De ahi mi afición por el periodismo deportivo.

A partir de ese momento me convertí en un fiel oyente de la Cadena SER. No me perdía un carrusel, hasta el punto de que prefería muchas veces quedarme en casa viendo los partidos importantes en vez de bajar a algún bar con mis amigos, sólo por escuchar la radio. Me encantaban las reflexiones de Joserra, las "fotografías" de Alcalá, la agilidad increíble de Paco González, la maravillosa narración de Lama, los despropósitos de Poli rincón, las locuras transitorias de Guasch, el periodismo que atesora Antonio Romero, la afición de Pacojó y Saisó por el baloncesto, la grandiosa lectura de mensajes de Jorge Hevia, la "agencia del soplo" de Manolete y Gozalo y alguna cosa más que seguro que me olvido.

Por eso ayer me puse triste por la muerte de Feito. Porque para mí los integrantes de la redacción de deportes de la SER no son como mi familia. Son mi familia. Y tengo por seguro que la gente más importante es muchas veces la que está detrás del cristal, no siempre delante del micrófono. Gente como Bustillo, Feito, Hevia o los técnicos de sonido son, y lo digo siempre, imprescindibles.

Por ello, animo a todo el que quiera ser periodista, no tiene porque ser deportivo, a que escuche y se familiarice con estos nombres anteriormente mencionados. Cada programa es una lección de periodismo, pero sobre todo de cómo llevarse bien, reirse de los demás y con los demás, pasarlo en grande y hacerlo pasar en grande, durante tanto tiempo. Por ello, siempre lo he considerado como el mejor trabajo del mundo. Seguro que tiene sus cosas malas, pero yo, como veo los toros desde la barrera, no las conozco.

Por todo ello, ayer falleció alguien de mi familia. Descansa en paz, Feito, y leéles los periódicos allí arriba, que seguro que les gusta.
Un saludo.

lunes, 8 de junio de 2009

Roger Federer y el "Chauvinismo" español...


Se llama Chovinismo, o también Chauvinismo, (tomando el nombre del patriota francés Nicolas Chauvin), a la creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país o región al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto.

Y pensareis... ¿qué demonios tiene esto que ver con Roger Federer? Pues todo.

Roger Federer es, para muchos entre los que yo me incluyo, el mejor tenista de la Historia reciente del tenis. Quedan aparte los Laver, Emerson, Perry o tanto otros que jugaban a otro deporte, sin querer faltar al respeto a nadie, claro está. Es como comparar a Wilt Chamberlain con Michael Jordan. Es imposible. Cuando era pequeño me encantaba Jimmy Connors. Esa rabia contenida, esa espíritu por no dar por perdido ni un solo punto. Luego, me hice de André Agassi. Qué jugador, madre mía. En la época en la que nos encontrábamos, era como ser del Barça o del Madrid, de los Lakers o de los Celtics, de Senna o Prost; nunca se podía ser de los dos a la vez. Por supuesto, el gran Pete "Pistol" Sampras era la otra opción a tener en cuenta. Sampras consiguió más Gran Slam que Agassi, un total de 14, pero para muchos aficionados el mejor era el tenista de Las Vegas. Hay veces que adoramos a los perdedores. Poulidor era más querido en Francia que el mismísimo Anquetil, por poner un ejemplo característico. Pero esa es otra historia de la que algún día hablaremos.

Total, que hemos venido aquí para hablar de Roger Federer. 14 Gran Slams. Ha ganado en todas las superficies un Gran Slam, algo que sólo había conseguido en la época moderna Agassi. ¿ Cuál es el problema? Ninguno, salvo que Rafa Nadal había ganado los 4 últimos Roland Garros. En España tenemos la impresión de que Federer ha ganado porque Nadal estaba lesionado. Y eso, muy señores míos, es un error como una catedral. Federer ha ganado porque, simplemente, ha sido el mejor durante dos semanas. ¿Nadal? Un grandísimo jugador, probablemente el mejor de la Historia en tierra batida. Pero un escalón por debajo del gran roger, mal que les pese a muchos enfermizos "chauvinistas", que piensan que lo español es lo mejor y que no hay nada más en el mundo.

¿Rafa Nadal? Claro que sí, y Roger Federer. ¿Por qué Michel Schumacher nos cae tan mal cuando está claro que no ha habido otro como él? Simplemente porque Alonso andaba por allí. ¿Por qué cuando Alonso falla es que lleva un triciclo pero cuando gana es el mejor piloto del mundo? ¿ Por qué Lance Amstrong, 7 veces campeón del Tour de Francia, es un dopado de tres al cuarto, en ningún caso en comparación con Induraín? ¿Por qué Valentino Rossi es un idiota mal encarado, cuando es el mejor hasta con los ojos cerrados?

Pido por favor que no nos convirtamos en franceses, que pitan a Nadal porque lleva 4 Roland Garros seguidos y no pueden con él. Pido que aplaudamos a Federer, a Schumacher, a Rossi y a tantos otros que son, sino los mejores, unos de los mejores deportistas de la Historia en su especialidad. Que son mejores que los españoles, de eso no tengo duda. Que ojalá que Nadal o Alonso sean los mejores de la Historia algún día. Pero que, de momento y con permiso de Manel Estiarte, no tenemos todavía a ningún "mejor de la Historia" en los deportes de masas.

Y que viva Roger Federer, si no el mejor tenista de todos los tiempos, sí el más bonito de ver.