domingo, 25 de abril de 2010

El que nunca hace nada...


Soy barcelonista. Todo el que me conoce sabe que me gusta el buen fútbol. Por eso me hice del Barcelona. Si no me gustara el fútbol, me haría del Real Madrid. Sin embargo, creo que es de recibo hablar hoy en este modesto blog del jugador más importante de la Historia del fútbol español.

Se llama Raul González Blanco. Juega en el Real Madrid. Es, como diría mi adorado Manolo Lama, el que nunca hace nada. Señores, quítense el sombrero. Estamos hablando de una leyenda. Y eso, digan lo que digan, está por encima de sentir los colores de un equipo.

Desde aquí, mi más sincero homenaje al mejor jugador de fútbol que haya dado España.


miércoles, 21 de abril de 2010

La vida en Rosa...


Suena el gran Roy Orbison y su "I drove all night", que posteriormente versionara Celine Dion, y releo en las páginas virtuales del Diario Marca y El País el panegírico a Juan Antonio Samaranch, Presidente de honor del COI ( Comité Olímpico Internacional), que falleció hoy en Barcelona a la edad de 89 años.

Es curioso lo de Samaranch. Sin faltar al respeto para nada su memoria, ya que creo que es de cobardes escribir sobre alguien que no puede defenderse ya, podemos comentar ciertas cosas acerca de su vida.

En primer lugar, para iniciar este análisis, decir que mi padre siempre tenía en mente a Juan Antonio Samaranch. Para él, era el claro ejemplo de alguien que ha vivido sin pegar "un palo al agua" durante toda su vida. Siempre utilizaba la misma frase para referirse al ya fallecido Presidente del COI: " 60 años sin bajarse del coche oficial". Tiene toda la razón del mundo mi querido progenitor. Ahora bien, diseccionemos un poco más esta frase.

60 años sin bajarse del coche oficial, sí. No hay duda de que ese dato, más o menos exacto en cuanto a los años, es certero para definir su vida. Sin embargo, lo que mi padre ve como una verguenza, yo lo veo como algo meritorio. 60 años engañando a este país, viviendo del Estado, del COI, del Ayuntamiento de Barcelona... sin que nadie haya dicho nada al respecto. Es impresionante.

Hay mucha gente que desearía ser Juan Antonio Samaranch. Vivir de gorra todos y cada uno de los días de tu vida, sin que te importe lo más mínimo a qué hora levantarse para ir a trabajar, si la nómina me llega a fin de mes o a quién acudir si se me rompe una tubería de la cocina. Yo, sin ir más lejos, alguna vez lo he pensado.

También os digo una cosa. Lo que ha hecho Juan Antonio Samaranch sólo puede ocurrir en nuestra querida España, esta España mía, esta España vuestra. Y creo sinceramente que ese es el verdadero problema de este país. Hay más Samaranch por ahí sueltos, sin pegar "un palo al agua". Y con algunos menos, saldríamos adelante. Me temo, querido lector, que el problema es que cada día hay más, y más opositores a serlo. Da miedo pensarlo.

Despide este post Javier Gurruchaga, con su Orquesta Mondragón, cantando "Corazón de Neón".

Descanse en paz, Juan Antonio Samaranch.