En primer lugar, decir que hago mío el título de una maravillosa canción que una vez escuché cantar a dúo a dos de mis cantantes españoles favoritos, cada uno en su estilo; Rosendo y Luz Casal, "A la sombra de una mentira". La recomiendo encarecidamente.
El día 20 de Noviembre de este año, esto es, dentro de unos pocos días, se celebran Elecciones Generales en España. Tiene su miga que se celebren el día del aniversario de la muerte del Dictador, aunque esa es harina de otro costal, como se suele decir.
En primer lugar, hablemos de Alfredo Pérez Rubalcaba. Político de renombre dentro de las filas del PSOE, pieza fundamental de varios Gobiernos de Felipe González y pieza clave en las dos legislaturas de Rodríguez Zapatero. De Rubalcaba se podrán decir multitud de cosas, pero cabe destacar tres de ellas. La primera, que siempre fue fiel a su Presidente, mientras éste metía la pata una vez sí y otra también. La segunda, que mientras formó parte del Gobierno trabajó por este país, tomando buenas o malas decisiones, pero tomándolas al fin y al cabo. La tercera, quizá la más importante, es que probablemente dentro de unos años, Dios quiera que sea así, le recordaremos como el Ministro de Interior que logró acabar de una vez por todas con el Terrorismo de ETA en este país.
Rubalcaba no tiene Programa Electoral. No lo tiene porque en realidad no lo necesita. Sabe que va a perder. Su trabajo principal en estas elecciones es movilizar a la mayor parte de los votantes de izquierda y centro-izquierda decepcionados con Zapatero para que el PP no consiga la mayoría absoluta. Porque si la consigue será el fín de muchos de los avances en materia social que durante 8 años ha conseguido el PSOE. Y eso, muy señores míos, nos dolerá a muchos ciudadanos, entre los que yo me incluyo. Rubalcaba sabe que tiene dos objetivos claros; uno, como ya he dicho, torpedearle la mayoría absoluta al PP. El segundo comienza a partir del día 21; Es trabajar desde la oposición para siguientes Elecciones. El PSOE sabe perfectamente que tal y como está España, y teniendo a Mariano Rajoy, una persona, según la opinión del PSOE, sin consistencia política suficiente como para aguantar embestidas de todos los tamaños, ese trabajo no será difícil. Por eso quiere intentar por todos los medios "salvar los muebles" y evitar la goleada.
Mariano Rajoy, por su lado, tiene también su experiencia política. Ministro en los dos Gobiernos del inefable Aznar, su capacidad intelectual está fuera de cualquier duda. Sí lo están su carisma como político y su don de mando al frente del país. Pero eso se verá dentro de unos pocos meses.
Rajoy sabe que tiene las elecciones ganadas. Su trabajo es el contrario al de Rubalcaba. Intentar por todos los medios conseguir la mayoría absoluta para, a partir de ahí, tener libertad total para hacer y sobre todo deshacer los "entuertos" en los que, según el PP, nos han metido los gobernantes socialistas. A partir de ahí, su lucha consistirá en aguantar las embestidas de la oposición durante los cuatro próximos años.
Pero ese no es el único trabajo que tiene Mariano Rajoy durante estos años. Su trabajo más duro de todos es el de sacar al país de esta lamentable crisis en la que nos vemos inmersos en la actualidad.
LA SOMBRA
Mariano Rajoy sabe de sobra que este país necesita una "Refundación Económica". Sabe que no va a tener la suerte que tuvo el Gobierno de Aznar, que se aprovechó de la tristemente famosa burbuja inmobiliaria para inyectar dinero ficticio a este país. Más terrenos, más construcción, más hipotecas, más endeudamiento doméstico, total poder e impunidad para los verdaderos culpables de este meollo; los bancos. Por eso la primera sombra, la más alargada pero la menos importante, es la del ex-Presidente Aznar. Pero eso es tiempo pasado. Como decía, Rajoy sabe de sobra todo esto. Tiene en su mente, al igual que las tenemos otros, las medidas que habría que tomar para poner este país en una situación medianamente aceptable.
Mariano Rajoy sabe que es necesaria una reforma fiscal bestial en este país. Sabe que es necesario desde hace mucho tiempo gravar las rentas altas y los grandes patrimonios. Sabe perfectamente que el único dinero que hay todavía en este país lo tienen los ricos. Pero también sabe que son esos ricos los que le van a llevar al poder y los que le van a mantener ahí. Conoce sobradamente que si les mete mano, va a ser él quien salga trasquilado. Porque Rajoy, como buen Registrador de la Propiedad, pero sobre todo como buen político de derechas, sabe que inmiscuirse en contra de los Poderes Fácticos de este país tiene un precio político, y es un riesgo que no quiere correr. Por eso, la segunda sombra que se cierne sobre el país del PP es la sombra de los ricos.
Como Mariano necesita conseguir dinero de algún lado, y ve que si se lo quita a los ricos de este país nadie le votará dentro de cuatro años, ha pensado en otra idea, necesaria también; vamos a reformar la lamentable Administración Pública de este país. En otras palabras, vamos a meterle mano a los Funcionarios.
En este país hay cerca de cuatro millones de funcionarios. Que no se enfade nadie, pero son muchos, son demasiados. Rajoy, si tiene lo que hay que tener, recortará los empleados públicos en al menos un millón de ellos en esta legislatura. Las plazas que queden vacantes por jubilaciones, amortizadas. Señores y señoras que no pegan "un palo al agua" durante su horario de oficina pública, a trabajar lo suyo y lo del de al lado. Ya está bien de tener una hora de café. Interinos, a la calle. Que los funcionarios con plaza fija redoblen esfuerzos. Ya está bien de chupar del bote de "Papá Estado". Concursos de oposición, cancelados durante cuatro años. Que no salga ninguna plaza que no sea estrictamente necesaria a concurso. Opositores, a trabajar, de lo que ellos quieran o puedan. O mejor aún, a formarse. A estudiar inglés en el extranjero, postgrados, otras carreras. Ya está bien de que el niño que es adolescente quiera ser de mayor funcionario.
Sin embargo, la clase media de este país se le echaría encima al pobre Mariano. Como los españoles somos unos vagos y completos inútiles ignorantes, en vez de pensar que estas medidas son necesarias para nosotros y que con ellas vamos a salir del pozo, haríamos huelgas de todo tipo porque estos señores hubieran venido a quitarnos nuestra apacible vida y nos conminaran a hacer algo que nunca en nuestra vida se nos había pasado por la cabeza; TRABAJAR.
Por eso, la segunda sombra que tiene detrás el bueno de Mariano es la sombra de la clase media.
LA MENTIRA
La desgraciada realidad es que esto no va a ocurrir. Por eso, lo que Mariano Rajoy y Rubalcaba intentan anunciar en su Programa Político no es más que una grandísima mentira. Nadie va a meterle mano a los ricos. Nadie va a meterle mano a la Administración Pública. Lamentablemente, lo que ellos necesitan para ser felices son votos. Si pusieran en una balanza, en un lado ser Presidente del Gobierno, y en otro estar en la Oposición pero salir de la crisis, os aseguro que elegirían lo primero. Es duro oírlo, pero es así. La mayor mentira que tenemos en este país es la Política actual. Y hemos llegado a tal nivel de indiferencia e ignorancia en este país que no creo que consigamos arreglar este problema nunca.
LA IGNORANCIA
Esta es la parte del post que pueda herir la sensibilidad de mucha gente. Pero creo que mi razonamiento es necesario en estos momentos.
Este país está lleno de analfabetos. No me refiero a esas personas ancianas que no tuvieron la oportunidad de estudiar, como mis abuelos, y que no tuvieron más remedio que trabajar desde bien pequeños para sacar adelante un país metido de lleno en una gran miseria en forma de posguerra. Faltaría más culpar a nuestros pobres abuelos de la crisis que estamos viviendo ahora.
Yo me refiero a ese joven de entre 20 y 30 años. Ese joven que dejó de estudiar cuando tenía 18 años, sin tener ni siquiera el graduado escolar, porque siendo obrero de la construcción, ensolador, yesista, cristalero, electricista, fontanero, ganaba 3000 Euros al mes limpios de polvo y paja. Ese joven que, ahora que ya no se pone ni un solo ladrillo, ni una sola baldosa, ni un solo grifo, ni un solo cristal, ni un solo enchufe en una casa, lleva dos años en el paro esperando a que alguien le contrate. A ese joven, dos preguntas.
¿ Tú crees, pedazo de animal, que un peón que se dedica a poner ladrillos puede ganar más dinero que un profesor de universidad?
Tú crees, pedazo de animal, que alguien te va a contratar sabiendo que no tienes ni el graduado en E.S.O.?
Lamentablemente, eres un ignorante, pero no es culpa tuya. La culpa es de quien te hizo creer que eso iba a durar toda la vida. La culpa es de el que hizo creer, sin poder creerselo ni él mismo, que la construcción iba a durar eternamente. La culpa, al fin y al cabo, es de quien os engaño gracias a que sois unos completos analfabetos.
La educación de este país, ese es el problema. Falta de valores, llamadlo como querais. Hay que empezar desde el principio. No se puede se profesor haciendo tres años de esa pantomima llamada Magisterio y aprobando una oposición de 25 temas. No puede ser que los profesores que den clase en este momento pongan más faltas de ortografía que los propios estudiantes. Que haya profesores que no hayan leído un solo libro en su vida. Es tirarnos piedras contra nuestro propio tejado. Y que conste que hay excepciones; yo conozco maestros muy preparados. Pero la regla general, lamentablemente, es esta.
Somos unos analfabetos, pero también unos vagos. Salimos de España y no tenemos ni idea de hablar otros idiomas, ni siquiera el inglés, obligatorio para cualquier persona hoy en día. Fuera de nuestras fronteras se ríen de nosotros. Pero eso sí, nosotros nuestro verano, nuestro vino, nuestras fiestas, nuestras playas y nuestras paellas. Fenomenal, así nos pinta.
Si yo fuera Presidente, le metería mano a las rentas ricas de este país. Le metería mano a los funcionarios y me cargaría un millón de ellos. Y de una vez por todas arreglaría la educación en este país de analfabetos. Dentro de 25 años saldría en las Enciclopedias. Pero Mariano Rajoy o Rubalcaba no lo van a hacer, porque a ellos, lamentablemente, no les interesa salir en los libros de Historia. Les interesa ganar las elecciones, y salir en los periódicos del día 21.
El día 20 de Noviembre de este año, esto es, dentro de unos pocos días, se celebran Elecciones Generales en España. Tiene su miga que se celebren el día del aniversario de la muerte del Dictador, aunque esa es harina de otro costal, como se suele decir.
En primer lugar, hablemos de Alfredo Pérez Rubalcaba. Político de renombre dentro de las filas del PSOE, pieza fundamental de varios Gobiernos de Felipe González y pieza clave en las dos legislaturas de Rodríguez Zapatero. De Rubalcaba se podrán decir multitud de cosas, pero cabe destacar tres de ellas. La primera, que siempre fue fiel a su Presidente, mientras éste metía la pata una vez sí y otra también. La segunda, que mientras formó parte del Gobierno trabajó por este país, tomando buenas o malas decisiones, pero tomándolas al fin y al cabo. La tercera, quizá la más importante, es que probablemente dentro de unos años, Dios quiera que sea así, le recordaremos como el Ministro de Interior que logró acabar de una vez por todas con el Terrorismo de ETA en este país.
Rubalcaba no tiene Programa Electoral. No lo tiene porque en realidad no lo necesita. Sabe que va a perder. Su trabajo principal en estas elecciones es movilizar a la mayor parte de los votantes de izquierda y centro-izquierda decepcionados con Zapatero para que el PP no consiga la mayoría absoluta. Porque si la consigue será el fín de muchos de los avances en materia social que durante 8 años ha conseguido el PSOE. Y eso, muy señores míos, nos dolerá a muchos ciudadanos, entre los que yo me incluyo. Rubalcaba sabe que tiene dos objetivos claros; uno, como ya he dicho, torpedearle la mayoría absoluta al PP. El segundo comienza a partir del día 21; Es trabajar desde la oposición para siguientes Elecciones. El PSOE sabe perfectamente que tal y como está España, y teniendo a Mariano Rajoy, una persona, según la opinión del PSOE, sin consistencia política suficiente como para aguantar embestidas de todos los tamaños, ese trabajo no será difícil. Por eso quiere intentar por todos los medios "salvar los muebles" y evitar la goleada.
Mariano Rajoy, por su lado, tiene también su experiencia política. Ministro en los dos Gobiernos del inefable Aznar, su capacidad intelectual está fuera de cualquier duda. Sí lo están su carisma como político y su don de mando al frente del país. Pero eso se verá dentro de unos pocos meses.
Rajoy sabe que tiene las elecciones ganadas. Su trabajo es el contrario al de Rubalcaba. Intentar por todos los medios conseguir la mayoría absoluta para, a partir de ahí, tener libertad total para hacer y sobre todo deshacer los "entuertos" en los que, según el PP, nos han metido los gobernantes socialistas. A partir de ahí, su lucha consistirá en aguantar las embestidas de la oposición durante los cuatro próximos años.
Pero ese no es el único trabajo que tiene Mariano Rajoy durante estos años. Su trabajo más duro de todos es el de sacar al país de esta lamentable crisis en la que nos vemos inmersos en la actualidad.
LA SOMBRA
Mariano Rajoy sabe de sobra que este país necesita una "Refundación Económica". Sabe que no va a tener la suerte que tuvo el Gobierno de Aznar, que se aprovechó de la tristemente famosa burbuja inmobiliaria para inyectar dinero ficticio a este país. Más terrenos, más construcción, más hipotecas, más endeudamiento doméstico, total poder e impunidad para los verdaderos culpables de este meollo; los bancos. Por eso la primera sombra, la más alargada pero la menos importante, es la del ex-Presidente Aznar. Pero eso es tiempo pasado. Como decía, Rajoy sabe de sobra todo esto. Tiene en su mente, al igual que las tenemos otros, las medidas que habría que tomar para poner este país en una situación medianamente aceptable.
Mariano Rajoy sabe que es necesaria una reforma fiscal bestial en este país. Sabe que es necesario desde hace mucho tiempo gravar las rentas altas y los grandes patrimonios. Sabe perfectamente que el único dinero que hay todavía en este país lo tienen los ricos. Pero también sabe que son esos ricos los que le van a llevar al poder y los que le van a mantener ahí. Conoce sobradamente que si les mete mano, va a ser él quien salga trasquilado. Porque Rajoy, como buen Registrador de la Propiedad, pero sobre todo como buen político de derechas, sabe que inmiscuirse en contra de los Poderes Fácticos de este país tiene un precio político, y es un riesgo que no quiere correr. Por eso, la segunda sombra que se cierne sobre el país del PP es la sombra de los ricos.
Como Mariano necesita conseguir dinero de algún lado, y ve que si se lo quita a los ricos de este país nadie le votará dentro de cuatro años, ha pensado en otra idea, necesaria también; vamos a reformar la lamentable Administración Pública de este país. En otras palabras, vamos a meterle mano a los Funcionarios.
En este país hay cerca de cuatro millones de funcionarios. Que no se enfade nadie, pero son muchos, son demasiados. Rajoy, si tiene lo que hay que tener, recortará los empleados públicos en al menos un millón de ellos en esta legislatura. Las plazas que queden vacantes por jubilaciones, amortizadas. Señores y señoras que no pegan "un palo al agua" durante su horario de oficina pública, a trabajar lo suyo y lo del de al lado. Ya está bien de tener una hora de café. Interinos, a la calle. Que los funcionarios con plaza fija redoblen esfuerzos. Ya está bien de chupar del bote de "Papá Estado". Concursos de oposición, cancelados durante cuatro años. Que no salga ninguna plaza que no sea estrictamente necesaria a concurso. Opositores, a trabajar, de lo que ellos quieran o puedan. O mejor aún, a formarse. A estudiar inglés en el extranjero, postgrados, otras carreras. Ya está bien de que el niño que es adolescente quiera ser de mayor funcionario.
Sin embargo, la clase media de este país se le echaría encima al pobre Mariano. Como los españoles somos unos vagos y completos inútiles ignorantes, en vez de pensar que estas medidas son necesarias para nosotros y que con ellas vamos a salir del pozo, haríamos huelgas de todo tipo porque estos señores hubieran venido a quitarnos nuestra apacible vida y nos conminaran a hacer algo que nunca en nuestra vida se nos había pasado por la cabeza; TRABAJAR.
Por eso, la segunda sombra que tiene detrás el bueno de Mariano es la sombra de la clase media.
LA MENTIRA
La desgraciada realidad es que esto no va a ocurrir. Por eso, lo que Mariano Rajoy y Rubalcaba intentan anunciar en su Programa Político no es más que una grandísima mentira. Nadie va a meterle mano a los ricos. Nadie va a meterle mano a la Administración Pública. Lamentablemente, lo que ellos necesitan para ser felices son votos. Si pusieran en una balanza, en un lado ser Presidente del Gobierno, y en otro estar en la Oposición pero salir de la crisis, os aseguro que elegirían lo primero. Es duro oírlo, pero es así. La mayor mentira que tenemos en este país es la Política actual. Y hemos llegado a tal nivel de indiferencia e ignorancia en este país que no creo que consigamos arreglar este problema nunca.
LA IGNORANCIA
Esta es la parte del post que pueda herir la sensibilidad de mucha gente. Pero creo que mi razonamiento es necesario en estos momentos.
Este país está lleno de analfabetos. No me refiero a esas personas ancianas que no tuvieron la oportunidad de estudiar, como mis abuelos, y que no tuvieron más remedio que trabajar desde bien pequeños para sacar adelante un país metido de lleno en una gran miseria en forma de posguerra. Faltaría más culpar a nuestros pobres abuelos de la crisis que estamos viviendo ahora.
Yo me refiero a ese joven de entre 20 y 30 años. Ese joven que dejó de estudiar cuando tenía 18 años, sin tener ni siquiera el graduado escolar, porque siendo obrero de la construcción, ensolador, yesista, cristalero, electricista, fontanero, ganaba 3000 Euros al mes limpios de polvo y paja. Ese joven que, ahora que ya no se pone ni un solo ladrillo, ni una sola baldosa, ni un solo grifo, ni un solo cristal, ni un solo enchufe en una casa, lleva dos años en el paro esperando a que alguien le contrate. A ese joven, dos preguntas.
¿ Tú crees, pedazo de animal, que un peón que se dedica a poner ladrillos puede ganar más dinero que un profesor de universidad?
Tú crees, pedazo de animal, que alguien te va a contratar sabiendo que no tienes ni el graduado en E.S.O.?
Lamentablemente, eres un ignorante, pero no es culpa tuya. La culpa es de quien te hizo creer que eso iba a durar toda la vida. La culpa es de el que hizo creer, sin poder creerselo ni él mismo, que la construcción iba a durar eternamente. La culpa, al fin y al cabo, es de quien os engaño gracias a que sois unos completos analfabetos.
La educación de este país, ese es el problema. Falta de valores, llamadlo como querais. Hay que empezar desde el principio. No se puede se profesor haciendo tres años de esa pantomima llamada Magisterio y aprobando una oposición de 25 temas. No puede ser que los profesores que den clase en este momento pongan más faltas de ortografía que los propios estudiantes. Que haya profesores que no hayan leído un solo libro en su vida. Es tirarnos piedras contra nuestro propio tejado. Y que conste que hay excepciones; yo conozco maestros muy preparados. Pero la regla general, lamentablemente, es esta.
Somos unos analfabetos, pero también unos vagos. Salimos de España y no tenemos ni idea de hablar otros idiomas, ni siquiera el inglés, obligatorio para cualquier persona hoy en día. Fuera de nuestras fronteras se ríen de nosotros. Pero eso sí, nosotros nuestro verano, nuestro vino, nuestras fiestas, nuestras playas y nuestras paellas. Fenomenal, así nos pinta.
Si yo fuera Presidente, le metería mano a las rentas ricas de este país. Le metería mano a los funcionarios y me cargaría un millón de ellos. Y de una vez por todas arreglaría la educación en este país de analfabetos. Dentro de 25 años saldría en las Enciclopedias. Pero Mariano Rajoy o Rubalcaba no lo van a hacer, porque a ellos, lamentablemente, no les interesa salir en los libros de Historia. Les interesa ganar las elecciones, y salir en los periódicos del día 21.
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