lunes, 19 de octubre de 2009

Losing my religion...

"Esta es la vida que elegimos. Y una cosa está clara, ninguno veremos el cielo".

Tengo una teoría por extender. El problema es si extenderla. Puede que después de esta explicación mucha gente deje de hablarme. Otra mucha entenderá que es sólo una opinión, pero aún así me mirará con recelo. Sin embargo, los que de verdad me conocen ya sabían que pensaba así.

Yo soy Espartaco. Soy un liberal. Me considero alguien abierto, receptivo con la gente que no piensa como yo, algo que el gran Adolfo Suárez llamó una vez un demócrata. Aún así, creo que tengo un problema. Cada vez estoy más enfadado con Dios. Y que conste que sé perfectamente que no es culpa suya, de Dios digo, sino de esos que se hacen llamar "Emisarios del Señor". Me cansan todos los Roucos Varelas, todos los Monseñores, todos los "Provida" de turno. Señores y señoras, creo que no descubro nada, pero creo que es de recibo que sepan quién es el mayor asesino de toda la Historia. No es Adolf Hitler, no es Stalin, no es ningún dictador africano lleno de diamantes. Es la Religión, con mayúscula. Todas son culpables; Cristianos, Judíos, Musulmanes, Budistas...
Defendemos la vida por encima de todo, estamos en contra del aborto. Muy bien. Me parece muy loable. Yo también estoy en contra de Las Cruzadas, de los Concilios Vaticanos, de la represión sexual a los curas, de los infames pederastas de monaguillos. Eso sí que me da asco. ¿Aborto? ¿ Para que quereis que el niño nazca, para violarlo? Sí, está claro, esto puede ser demagogia barata. Pero que se lo digan a los niños que tanto han sufrido por culpa de los curas pederastas.

Mi madre me dijo una vez que antes de barrer la casa de otros, debes barrer la tuya. Antes de corregir al Gobierno Socialista, antes de sacar a la calle a los "Provida", antes de "extremizar" a la derecha española con un discurso no menos que franquista, barran ustedes su casa. Tienen ustedes muchos problemas internos como para fijarse en las ventanas de los demás. Limpien de pederastia su Iglesia Católica. No se quejen tanto del Gobierno de Zapatero cuando el Estado les sigue financiando, siendo este Estado laico y aconfesional gracias a nuestra bella pero inútil Constitución.
Dejennos en paz de una vez. Porque el preservativo salva muchas vidas en África. Porque los homosexuales no son abominables. Porque el aborto es algo tan personal e íntimo que ni ustedes ni nadie podemos decidir. Váyanse al carajo. Y dejen a Dios en paz, porque estoy seguro que cuando inventó esto, no esperaba rodearse de tanta calaña.

Un saludo a todos.

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