martes, 28 de octubre de 2008

¿Príncipe de Asturias correcto?


Rafael Nadal ha sido galardonado este año como nuevo Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Los nominados, además del tenista español, eran Michael Phelps, la Selección Española de Fútbol, Usain Bolt y Yelena Isinbayeva.


¿Objección? Todas. Primero, los nominados. Antes de que el furor español invadiera todos y cada uno de los deportes de este mundo ( tenemos campeones en cada especialidad, eso está claro), el Príncipe de Asturias lo recibían deportistas premiados por su trayectoria deportiva, no por lo que hubieran o hubiesen conseguido durante el año de entrega del premio. Así, el jurado ha premiado durante estos años a leyendas como Carl Lewis (1996), Sergei Bubka (1991) o Manuel Estiarte (2001), por poner algún ejemplo característico. Es cierto que en esos años todos los premiados habían conseguido grandes logros, pero todos ellos tenían a sus espaldas trayectorias lo suficientemente largas como para escribir un libro. El primer Premio Príncipe de Asturias del Deporte que me enfadó bastante fue el otorgado a Fernando Alonso. Primero, porque no me cae nada bien. Segundo, porque estaba nominado alguien como André Agassi, genio y figura del tenis mundial. Y tercero, porque hasta entonces el Sr. Alonso había ganado únicamente un mundial de Fórmula 1. No dudo de la categoría deportiva que tienen Nadal o Alonso, dos maestros en lo suyo y puede que ya de los mejores de la historia. Pero si hay algo que me escama profundamente es el Chovinismo, ese que tanto odiamos de los franceses. Nos hemos acostumbrado a que lo nuestro es lo mejor y no hay nada más en el mundo, cuando no nos damos cuenta que en todo deporte, además de haber uno o más españoles en lo alto, sigue habiendo un Federer, un Schumacher, un Rossi de turno que merece el premio mucho más que nuestros compatriotas. Comparar a Federer con Nadal es, hoy por hoy, lamentable. Cuando Federer consiga la mitad, y digo la mitad, de éxitos que ha conseguido Federer, entonces podremos hablar de del mejor tenista de la época. Lo mismo sucede con Schumacher ( 7 títulos de Fórmula 1, se dice pronto) o con Rossi ( el mejor hasta con los ojos cerrados).


No dudo de que Rafa Nadal o Fernando Alonso puedan ser algún día los mejores de la década, del siglo, o incluso de la historia, aunque nunca me ha gustado ese apelativo. Sin embargo, creo que estos premios representaban una trayectoria deportiva, no simplemente uno o dos años buenos. Y no hay nadie en el mundo que nos canse tanto a los españoles como los franceses ( hablo en general, por supuesto). Lamentablemente, nos vamos pareciendo cada vez más a ellos. Por lo menos en lo malo.


Un saludo.

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