jueves, 30 de octubre de 2008

C.B: Tormes: Capítulo 1: Ricardo Iglesias


Hablemos de baloncesto, señores. Como diría Rookie, vamos a hablar de basket. Es posible que este blog hiera la sensibilidad de muchos entrenadores, jugadores o simples aficionados, y aunque mi intención nunca ha sido esa, muchas veces pasará así.




En este caso, propongo una reflexión sobre todos los entrenadores que pertenecemos al C.B. Tormes. Cuando hablamos del C.B. Tormes nos referimos por extensión al Padre Manjón, claro está, al ser el colegio base de nuestro club. Empezamos, además, por el escalafón más alto, obviando la dirección técnica ( de Fernando Merchante) y las selecciones ( Hugo y Alberto Miranda),que luego extenderemos.




El primero en mi lista es, como no, el entrenador del equipo de más nivel de este club. Nuestra primera víctima es, así pues, Ricardo Iglesias.




A Richi Iglesias lo conocí hará 6 años, cuando yo empezaba mi etapa de junior. El Club no había podido sacar equipo senior aquel año por falta de presupuesto y a Richi, que venía de jugar el playoff de ascenso a LEB 2 con el Maderas Peralta, le ofrecieron al que por aquel entonces era el mejor equipo del club. Lógicamente, todos le conocíamos de haberlo visto entrenar al equipo senior, pero para todos nosotros fue un honor recibirle el primer día, cuando Óscar Nuñez nos dijo que iba a dirigirnos ese año. Aquel equipo junior tenía la base del infantil que hizo semifinales de intersector, con Jose, Pablo Gómez (los dos hoy en el Aquimisa), Javi y un servidor. Además, había venido gente de mucha calidad que se fue incorporando año tras año; Muri y Juancar (este último hoy también en el Aquimisa) el primer año y Billy ( jugador actual del Villamayor y entrenador del infantil) el segundo. Aparte de estos 7 jugadores, la plantilla se completaba con Angelote y Pablito en el juego interior (los dos hoy en Villamayor) David Cruz y Manu. Curiosamente, éste último era el único jugador de segundo año que había en el equipo, y eso, en un club donde el junior B estaba formado por todos los jugadores de segundo año posibles, denotaba la calidad de los jugadores del autonómico.


Con Richi Iglesias al frente, el equipo hizo una impresionante primera vuelta, ganando a Colegio Leonés en Santa Marta ( fue el último año que jugamos allí) y perdiendo únicamente con Fórum. Para el recuerdo quedará el partido con Agustinos de León, cuando, nada más comenzar el partido, los leoneses nos metieron un parcial de 10- 0 y nos estaban sacando de la pista a leches. Richi se puso a gritar como un condenado al árbitro ( y os juro que no llevábamos más de 3 minutos de partido) : "En mi puta casa no me roba ni Dios, me entiendes, ni Dios me roba en mi casa!" Todavía el colegiado de aquel partido, que no logro recordar quién era, no ha tragado la saliva de aquel día. Ni técnica ni nada. El arbitraje cambió y al final ganamos el partido.


Centrándonos en Richi, de él he aprendido muchas cosas. Aquella liga no era como las ligas autonómicas actuales, donde Capitol está a años luz del resto. Aquí había 4 o 5 equipos que sabían jugar, donde los partidos en su casa eran auténticas batallas campales ( Agustinos, Palencia, Autocid...) y luego estaban los dos que, además de atracarte en su casa, eran dos equipos impresionantes, como eran Forum y Colegio Leonés. De él aprendí a leer los partidos en los segundos finales. Es el mejor entrenador de últimos segundos que he tenido nunca, sin discusión. Si el partido iba igualado y quedaban pocos segundos, sabías que en ese tiempo muerto Richi iba a ganarlo él sólo. Tácticamente, un superdotado, lee las defensas como ninguno. Aprovecha los tiempos muertos, da órdenes precisas y claras, para que sepas lo que tienes que hacer. Y eso, señores, es impagable.

Sus entrenamientos son, como decimos sus exjugadores, fantásticos para nosotros. Mucho énfasis en la técnica individual y muchísimos ejercicios de situaciones reales de partido; 3x3, 4x4 o 5x5. Si lo entrena bien, su juego por conceptos (el "libre" que utiliza el club") es auténticamente imparable. De ello se aprovechó el año siguiente Óscar Nuñez, ya que gracias al año con Richi el equipo jugaba de memoria.


Y ahora, mis queridos amigos, vienen los "peros" a Richi Iglesias. El primero de ellos es su motivación. Si el equipo va bien, él es el primero en todo. Ahora bien, si el equipo pierde dos partidos y la dependencia de él es muy grande, se va a pique. Le cuesta mucho automotivarse, encontrar ganas de arreglar las cosas cuando van mal. En eso le ha venido muy bien Borja. Si te vas 15 abajo al descanso, no cuentes con Richi para intentar remotar; él ya lo ha dado por perdido. Por supuesto, esta es mi visión, y es lógico que haya gente que piense lo contrario.


Segundo y último "pero"; la psicología. Richi peca, sin querer ofender, muchas veces, de hipocresía. No lo hace adrede, está claro. Pero tiene gestos que a un jugador no le sientan bien. El principal problema en ese caso para Richi es la gente joven, los canteranos. Les habla durante toda la primera parte de la Liga de una confianza que luego no les da. Le pasó a Jose el año que Maderas Peralta volvió a liga EBA. Le pasa hoy en día a Alberto o a Javi Gallego en el Aquimisa. Alomejor se da cuenta de que sus jóvenes no dan la talla, pero sigue dándoles confianza y haciendoles soñar con unos minutos que luego no tienen. Para eso, y siempre lo he dicho, está Borja. Si en su equipo no vas a jugar porque hay 11 jugadores mejores que tú, hazlo saber desde el principio. Por supuesto, luego recompensa si el trabajo es bueno, en partidos fáciles o decididos. Así es como se fragüan los buenos jugadores, dejando las cosas claras.


Espero que esto no hiera la sensibilidad de nadie, como he dicho. Richi sabe el cariño y la admiración que le tengo, y sabe que lo que digo lo pienso desde la más absoluta humildad y el profundo respeto.


El próximo capítulo, Borja Barredo, el "Oso del Bierzo". Un saludo.


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